Archivo diario: 16 junio 2009

Andrés Hurtado García: ¿Desministrados?

Un lunes a primera hora llevaban a un reo al cadalso. Se acercó un periodista y le pidió sus últimas palabras. El hombre contestó simplemente: “Qué mal empezamos esta semana”. La anécdota me ronda la cabeza por estos días a raíz de las primeras grandes decisiones del nuevo ministro de Vivienda (y también del Ambiente).

¡Qué mal ha empezado su mandato! Sería bueno que nos dijera si así piensa seguir o si va a enmendar la plana. Porque las tres decisiones que tienen al país, o sea a la gente decente, ilustrada y patriota, con los cabellos y los nervios de punta, son “metidas de pata” colosales.

Una se refiere a la mina de oro de La Colosa en Cajamarca (Tolima); la segunda, a la represa de Quimbo en el Huila y la tercera, crimen de lesa humanidad, es la carretera del Darién. Por menos, por cosas de muchísima menor monta que estas, dimiten ministros en países desarrollados y cultos. Vi caer en Europa a un ministro del ambiente por la tala de un árbol. Pero aquí, cómo queremos que caigan, si el que debe caer es otro, el que los manda, el responsable de los atropellos, el Presidente de la República.

Realmente si a algunos ministros compadezco es a los del Ambiente. Con todo respeto, uno los podría llamar los mandaderos del Presidente. Porque todos han sido enemigos del uso generalizado del glifosato, por ejemplo. Son nombrados ministros e inmediatamente lo aceptan. O no tienen principios y carácter o el poder engolosina.

Muchas veces, en foros serios, en discusiones serias, en reuniones serias (porque no muchos de esos foros ambientales pomposos son realmente serios), en los que hemos hablado del medio ambiente, con gentes honestas, desinteresadas, perdón seriamente interesadas en el país, hemos expresado el anhelo de tener un ministro con (la palabra me la reservo) valentía, que se le oponga al presidente de turno, en este caso al actual, y le diga: “Señor Presidente, con todo respeto, no podemos rociar más glifosato sobre los campos y las selvas de la patria” (o sea de Colombia).

Si el Presidente (obedeciendo órdenes superiores de los aliados del norte) se empeña en mantener el glifosato y destituye al ministro, no tema este ministro valiente que se va a quedar sin trabajo. Su nombre inmediatamente se inscribirá en los anales de nuestra historia como el único que prefirió lo correcto y lo patriótico a lo empalagoso y arrodillado.

Las agencias de noticias llevarán al mundo el hermoso ejemplo y, con toda seguridad (meto la mano en el fuego asegurándolo), recibirá un cargo honroso, valioso y jugoso en dólares en un organismo de talla mundial. El planeta necesita hombres así. Y Colombia también. Sigamos soñando con que algún día tendremos ese ministro, cuando no haya nada que salvar.

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Mucho que ver con lo anterior. Siempre he tenido a los santandereanos por personas valientes y de armas tomar. ¿Cuándo van a poner en cintura a esa compañía canadiense que va a desbaratar el Nudo de Santurbán, inmenso conjunto de páramos llenos de lagunas y de nacimientos de agua? Hablan y hablan los santandereanos en foros y charlas y nada que la Corporación Autónoma para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga toma decisiones. ¿Miedo? ¿Presiones? Santurbán debe ser un Parque Natural protegido.

Y hablando de lo mismo, lo nuestro, lo terrígeno. Inmensa gratitud debemos a la escritora Flor Romero por su obra maravillosa América cuenta sus mitos.

Andrés Hurtado García

Fuente: El Tiempo (2009/06/16)

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