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Más información sobre la resolución 9.70 del ICA

A continuación consulte el texto de la Resolución 9.70.

I-C-A-012

También está la información del Grupo Semillas:

http://www.semillas.org.co/sitio.shtml?apc=e1i1–&s=e&m=a

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Resolución 9.70 del ICA

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Primer mapa de zonas agrícolas en riesgo por el cambio climático

Fuente: Dinero.com

El cultivo de maíz, frijoles, mandioca y otros productos vitales para millones de personas en América Latina podría verse severamente afectado por el cambio climático, según un nuevo estudio.

El informe, enfocado en zonas tropicales, indica las áreas agrícolas que más sufrirán debido al calentamiento global en 2050, identificando hotspots o “focos de riesgo” en los que el calentamiento global amenazará la producción de alimentos. Las regiones en mayor peligro se encuentran en África e India, pero el estudio también señala dos grandes puntos de vulnerabilidad en América Latina: México y América Central, por un lado, y el este de Brasil, por otro.

El informe, titulado “Mapeo de la vulnerabilidad relacionada con el cambio climático y la inseguridad alimentaria en los trópicos del mundo”, fue elaborado por el Programa de Investigación sobre Cambio Climático, Agricultura y Seguridad Alimentaria (CCAFS, por sus siglás en inglés) del Grupo Consultivo para Investigación Agrícola Internacional (CGIAR).

Vulnerabilidad en América Latina

Los científicos identificaron áreas en riesgo de cruzar los llamados “umbrales climáticos”, en los que, por ejemplo, la temperatura alcanzará niveles demasiado elevados para la producción de maíz o frijol. “México y América Central son focos de vulnerabilidad”, dijo a BBC Mundo Andy Jarvis, experto en América Latina del Centro Internacional de Agricultura Tropical, CIAT, con sede en Cali, Colombia, y uno de los autores del estudio.

Uno de los problemas es que la falta de lluvias prevista en muchas regiones para 2050 acortará a menos de 120 días el período de condiciones óptimas de cultivo. “La mayoría de los cultivos requiere 120 días de condiciones razonables para madurar. Y el maíz es muy sensible a la sequía en todas sus etapas de crecimiento”, explicó Jarvis. “También hicimos muchas investigaciones con frijoles y ahí el problema es que este cultivo no tolera demasiado calor, requiere condiciones frescas”.

El estudio identifica sitios en los que la temperatura promedio pasará de menos de 30 grados centígrados a más de 30 grados para 2050. Por encima de este umbral, la producción de frijol comienza a ser afectada.

En el caso del este de Brasil, una región ya golpeada por la pobreza y la inseguridad alimentaria, uno de los principales problemas será el aumento en las sequías y un período más corto de clima favorable. Uno de los cultivos afectados será la yuca o mandioca, como se le denomina en Brasil. “En algunas zonas se precisan dos años para cultivar yuca, ya que crece durante 120 días, pero luego entra en período de hibernación, llenando los tubérculos sólo en el segundo año”, señala Jarvis.

Poco margen de maniobra

Para identificar las áreas vulnerables, los científicos superpusieron mapas en base a diversas variables como pobreza o alta dependencia de la agricultura y tomaron en cuenta varios modelos climáticos, así como las predicciones del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC).

El informe menciona especialmente grandes áreas de Asia Meridional, incluyendo casi la totalidad de la India, y partes de África subsahariana, donde se estima que cerca de 370 millones de personas ya sufren inseguridad alimentaria y habitan zonas donde puede disminuir en un 5% la duración de la estación de cultivo. Algunos países como Sudáfrica podrían optar, por ejemplo, por abandonar el maíz en favor de cultivos más resistentes a la sequía. Pero el margen de maniobra es mucho menor en países como Níger, que ya dependen de cultivos más resistentes como sorgo y mijo.

Adaptación

La adaptación no siempre implica cambio de cultivos. Antes de eso puede optarse por variedades más resistentes, irrigación u otras medidas. Lo que cada vez parece quedar más claro es que los gobiernos deben elaborar cuanto antes planes de respuesta. “Comparada con otras regiones, América Latina está en una mejor posición, no porque el impacto en los cultivos sea menor, sino porque hay instituciones fuertes, menores niveles de pobreza y mayor capacidad de adaptación” , asegura Jarvis. “Pero esto no se aplica a partes de América Central, donde los niveles de pobreza son altos y hay una muy baja capacidad de respuesta”.

“En el caso de África, necesitaremos una revolución en los sistemas agrícolas”, advierte Bruce Campbell, director del CCAFS.

Para otro de los autores del informe, Philip Thornton, el mensaje del estudio es claro. “El margen de tiempo para desarrollar soluciones innovadoras que pueden superar efectivamente estos desafíos es limitado”. “Se necesitan ahora grandes esfuerzos de adaptación si queremos evitar serios problemas de seguridad alimentaria más adelante”.

Ecología, una profesión con misiones planetarias

Día a día la necesidad de virar la atención hacia la conservación de la naturaleza es mayor. Hoy existe una campaña mundial por contribuir a la convivencia tanto en ciudades como en urbes.

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Glifosato afecta a peces nativos reveló un estudio hecho en Colombia

Fuente: Revista Cambio

Se trata de una investigación hecha por Diana Milena Ochoa, estudiante de la Maestría en Salud Animal de la Universidad Nacional de Colombia, quien demostró que este compuesto químico puede producir daños en el hígado y branquias de ciertas especies de peces.

El estudio fue premiado por la Alltech Young Scientist Award el pasado 5 de mayo, un galardón internacional que premia iniciativas de estudiantes universitarios de pregrado y posgrado de todo el mundo, con el fin de promover la investigación y el desarrollo de nuevos talentos.

El estudio se hizo con yamú y cachama blanca, dos especies nativas de los Llanos Orientales de alto consumo comercial en el país y que se encuentran en varias cuencas de Colombia, principalmente en el Orinoco y el Amazonas.

Lo que demostró la investigación es que el glifosato causa una disminución en la capacidad antioxidante de los organismos de estos animales. Cuando esto ocurre, se produce con mayor facilidad la oxidación dentro del cuerpo de los peces, creando radicales libres y dañando las células.

Ochoa también estudió las enzimas transaminasas en la sangre de los peces, y los resultados mostraron una elevación de dichas enzimas, lo que indica que hubo un posible efecto toxico sobre el hígado de los peces expuestos al glifosato.

“La inquietud que queda en ese proceso de oxidación y en esas enzimas que nosotros medimos en los peces, es que son las mismas enzimas que poseen los mamíferos, incluyendo a los humanos. Así que es de esperarse que si el glifosato produce ese efecto de daño hepático en los peces, podría también esperarse que lo produzca en los seres humanos”, dice, pero aclara que no se puede afirmar nada sobre el efecto del herbicida en las personas hasta no hacer un estudio específico sobre el tema.

Además, “aún falta establecer si cuando las personas consumen estos peces, estos ya han eliminado de su organismo el glifosato”, concluye.

Este estudio es una iniciativa de Jaime Fernando González, director del laboratorio de Toxicología Acuática y Ambiental de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Nacional de Colombia. Indagar sobre los posibles efectos que tienen los contaminates en el agua ha sido el principal enfoque del Grupo de Investigación de Toxicología Acuática y Ambiental quien actualmente continua investigando acerca de los efectos del glifosato y otros pesticidas de relevancia en Colombia.

El glifosato es uno de los pesticidas más usados en Colombia y su uso en la erradicación de los cultivos ilícitos ha sido polémico porque se trata de un herbicida no selectivo que puede no solo atacar la planta de coca sino cualquiera que encuentre a su paso.

First self-replicating synthetic bacterial cell

Genomic science has greatly enhanced our understanding of the biological world. It is enabling researchers to “read” the genetic code of organisms from all branches of life by sequencing the four letters that make up DNA. Sequencing genomes has now become routine, giving rise to thousands of genomes in the public databases. In essence, scientists are digitizing biology by converting the A, C, T, and G’s of the chemical makeup of DNA into 1’s and 0’s in a computer. But can one reverse the process and start with 1’s and 0’s in a computer to define the characteristics of a living cell? We set out to answer this question.

Consulte este interesante y polémico artículo AQUÍ

Peligran los páramos

Más de la mitad de los colombianos tenemos una relación diaria con los páramos: consumimos agua que proviene de estos lugares.

Los ecosistemas naturales del páramo son importantes, no sólo por su valor ecológico, sino también porque contribuyen a cimentar procesos económicos y sociales. En términos ecológicos, constituyen ecosistemas únicos pues sólo existen en Venezuela, Colombia y Ecuador. En términos sociales, son un patrimonio cultural de gran significado histórico. Su relevancia mayor e inmediata se deriva de su rol regulador en las cuencas abastecedoras de los acueductos que suministran agua para consumo humano y otros usos. Los páramos, como “fábricas de agua”, no son propiamente productores de agua; su función, si están bien conservados, es la de regular el flujo y la calidad del agua que de ellos desciende.

La vegetación de los ecosistemas naturales del páramo, los musgos, los matorrales de vegetación arbustiva y los frailejones, asociados con un suelo orgánico y esponjado, forman un sistema retenedor de agua, conocido como “colchones de agua”, de donde fluyen múltiples quebradas de gran importancia en las épocas secas. Esta maravillosa estructura natural de los ecosistemas de páramo se ha ido transformando y degradando aceleradamente en los últimos 50 años debido a la agricultura, la ganadería y la minería.

El ciclo agropecuario del páramo se inicia cuando se quema la vegetación nativa, se ara y se siembra papa; luego se da paso a la ganadería extensiva por los siguientes 10 ó 15 años, y se reinicia el ciclo con una nueva siembra de papa. El uso agropecuario predomina en las tierras de páramo en Colombia. La destrucción de la capa vegetal y del humus, así como la utilización de pesticidas, reducen la capacidad de retención de agua y la calidad de ésta. En la minería, la intervención es más puntual y cubre menos superficie, pero es más radical, pues destruye los atributos naturales de los ecosistemas, volviendo muy costosa o imposible su recuperación.

En Colombia, la mayoría de los páramos están habitados y, con excepción de los parques nacionales, en todos ellos se realiza algún tipo de actividad agropecuaria o minera. Los grandes beneficiarios de la explotación del páramo no son sus habitantes sino los productores de papa, que alquilan la tierra y deambulan por todos los páramos del país en busca de nuevos terrenos, y los mineros, que establecen procesos extractivos con graves impactos ambientales. Papa y minería destruyen ecosistemas y suelos.

Si queremos conservar los páramos y los servicios ambientales asociados al agua que se consume en las zonas bajas, debemos compensar de alguna manera a los habitantes del páramo, pues los beneficios de la conservación de los páramos son para terceros y no para quienes los habitan. No podemos pretender que el habitante del páramo piense globalmente y sufra localmente.

La conservación del páramo depende de una clara y efectiva política estatal y de la gestión de los habitantes de las ciudades. El Gobierno Nacional parece dar la espalda a la urgente necesidad de conservar los ecosistemas naturales en los páramos. La reciente aprobación del Código de Minas en el Congreso confirma que la expedición de licencias mineras en los páramos está prohibida. Pero las herramientas jurídicas, incluidas las anteriores a este nuevo código, deben aplicarse con rigor y complementarse con una estrategia de pago por servicios ambientales que incentive la conservación de estos ecosistemas, sin cargar negativamente su costo a los habitantes del páramo. Es necesario que el Gobierno asuma su responsabilidad y lidere este importante proceso de recuperación y conservación, más cuando con el calentamiento global las cosas se hacen más difíciles, pues los glaciares tropicales están desapareciendo y el papel de los páramos como regulador hídrico toma aún mayor relevancia.

Fuente: El espectador, 19 de junio de 2009